No hace mucho tiempo,descubrí el porque de mi pasión por la radio.
Mi madre me contó, que cuando era un bebé,y lloraba,me encendía el aparato de radio de color verde(que aún conservamos) al lado de mi cuna y dejaba de llorar.
Recuerdo toda mi infancia,
pegada al aparato verde,escuchaba música,novelas,noticias,lo que fuera.
En mi adolescencia,ya tenia un transistor,con el que dormía todas las noches,debajo de la almohada,hasta que mis padres me lo escondieron,pues en el silencio de la noche,aquello sonaba tan fuerte,que les despertaba.
Aun recuerdo,la noche en que esto sucedió,eran sobre las cinco de la mañana,y mi padre encendió la luz de mi habitación,y gritando me dijo:¡TRAE ACÁ ESA RADIO!,el pobre tenía que levantarse a las seis,para ir a trabajar.
Desde ese día,me faltaba algo,tenía como mono,entonces decidieron regalarme un radio reloj,al menos a los cincuenta y nueve minutos se apagaría.
Ahora tengo una radio, en cada habitación de mi casa,incluido el cuarto de baño; al vivir sola necesito escuchar a gente, y música aveces.
En este momento,debido a mi insomnio, la oigo todavía mas; a los programas de la noche,no sólo llaman,camioneros,gente que trabaja en hoteles, jóvenes que están estudiando ,etc,me he dado cuenta de la cantidad de insomnes que hay, hombres,mujeres, jóvenes y viejos, a los cuales les pasaría como
a mí,si no existiera la radio,nuestras vidas,serían muy tristes.